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El ingrediente oculto en tus platos

Actualizado: 13 mar 2023

Un estado mayor de presencia nos invita a ser más observadores de todo lo que nos rodea y en especial, de aquello con lo que nutrimos nuestro cuerpo físico.





En este artículo te hablo sobre la presencia de algunos agentes químicos en nuestros alimentos, especialmente en las frutas y verduras. Así que si llevas, o estás por iniciar una alimentación más armoniosa con tu cuerpo, este tema resultará de tu interés.


Recientemente se habla mucho sobre los pesticidas, herbicidas y organismos genéticamente modificados (OGM), y quizás ya has escuchado sobre esto, o quizás no, y es por ello que te comparto esta informaciôn. En este artículo abordaremos el tema en particular sobre el glifosato, cuáles son los alimentos más contaminados, cómo limpiarlos antes de ingerirlos, y así como también de qué manera poder removerlos de nuestro organismo una vez que han sido ingeridos. ¡Estoy segura de que te va a ser de muchísima ayuda!


Así que empecemos...


¿Qué es el glifosato?


Es el principio activo del herbicida RoundUp, producido por Monsanto. El químico activo en este compuesto evita que la planta afectada produzca las proteínas necesarias para su crecimiento, conduciéndola así a la muerte. Su función es la de destruir las plantas consideradas como "malas hierbas", las que "roban" espacio, luz, agua y nutrientes a la siembra. Generalmente es empleado en los monocultivos y antes de iniciar la cosecha.


Fuente: Sitio web de Activist Post


Origen del glifosato


El glifosato fue descubierto desde 1950, por el químico suizo Henri Martin. Sin ambargo, no fue hasta 1970 cuando se reveló su actividad herbicida. En 1974 inició la comercialización de este herbicida por Monsanto, quien mantuvo la patente hasta el año 2000. A partir de este año otras empresas se sumaron en la fabricación de este herbicida, como Dow Chemical-Dupont y Syngenta-ChemChina.


Efectos al medioambiente


Un punto importante es que no todas las plantas son resistentes a este herbicida. Sin embargo, existen 4 variedades de cultivos que han sido genéticamente modificadas (cultivos transgénicos) con la finalidad de poder resistir a la aplicación de este herbicida. Estas variedades son: maíz, soya, algodón y canola. Lo que quiere decir que este herbicida es utilizado en este tipo de cultivos sin dañarlos, sin embargo, es capaz de dañar otro tipo de plantas que intente germinar en ese suelo, ocasionando inmensos daños ambientales. En 2005, el 87 % del cultivo de soja de EEUU era de la variedad transgénica resistente al glifosato.


Fuente: Sitio web de The Ring of the Power


Monsanto es también responsable del desarrollo de organismos genéticamente modificados (OGM), como los mencionados anteriormente (maiz, soya, algodón, canola, y otros como: sorgo, alfalfa y trigo), ya que son resistentes a este herbicida.


El glifosato es el herbicida más utilizado a nivel mundial. Y su mayor consecuencia es que genera resistencia a algunas hierbas, es decir, con el paso del tiempo se necesita mayor cantidad y combinaciones más agresivas para acabar con la "maleza". Esto a su vez aumenta los costos de producción, la dependencia al uso de químicos, y promueve la monocultura, ya que afecta los cultivos aledaños. Por otra parte, las altas concentraciones de glifosato destruyen la flora y fauna silvestre. Este herbicida es también tóxico para las aves silvestres, anfibios y especies acuáticas, con las que entra en contacto a través de la segregación de los suelos a los cuerpos de agua. Por lo que incluso es altamente probable que el agua que consumimos también esté contaminada con glifosato.


“El glifosato es un arma de destrucción masiva, que no sólo afecta a la biodiversidad del agua y del suelo, sino también a la salud de las personas”. - Luis Ferreirim, responsable de agricultura de Greenpeace España.

¿Qué sucede cuando entra en contacto con el cuerpo humano?


A pesar de que algunas agencias, como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés), abogan que el uso del glifosato es nocivo para la salud; otros estudios científicos realizados libres de algún interés económico, han demostrado la gran toxicidad sobre la salud humana y del ecosistema. Muchos de estos estudios se encuentran recopilados en la 5ta edición (año 2020) de la Antología toxicológica del glifosato que puedes encontrar aquí. Y como un análisis personal, si para emplear el glifosato en los cultivos, debe usarse toda un equipo de protección personal de pies a cabeza, no me hace pensar que sea completamente nocivo como sus productores lo alegan.


Entre los daños se pueden mencionar la apareción de irritaciones dérmicas y oculares, además de mareos, náuseas y problemas respiratorios, en las personas que trabajan directamente con el herbicida. Y para quienes lo consumimos, nos afecta directamente en la flora intestinal, ocasionando alergias e intolerancias alimentarias. Y no sólo eso, sino que además actúa como un perturbador endocrino, afectando el funcionamiento armónico del sistema hormonal (ovarios poliquísticos, hiper o hipo tiroidismo, como ejemplos tangibles). Incluso, algunos estudios han demostrado que la enfermedad celíaca es realmente el resultado de la intolerancia al glifosato.


Quiero mencionar además, que se han presentado varias demandas a Monsanto, por los daños nocivos de este producto. En los años 90, en Reino Unido, se presentaron múltiples demandas por intoxicación con glifosato. Al igual, que en varias regiones en Estados Unidos, se presentaron denuncias por irritaciones dermatológicas y daños oculares.



¿Ahora qué hacer con esta información?


Primero, no sentirnos víctimas de esto. Nuestra falta de conocimiento nos ha llevado en muchas ocasiones a aceptar cosas como estas ya que desconocemos qué es lo que sucede. Además, detrás de todo esto existen grandes corporativas operando con un grupo amplio de científicos quienes abogan por la falsedad en este tipo de información. Sin embargo, cada día existen más médicos, científicos y personas que se preocupan, que se unen a esta labor de divulgar la información veraz.


Nuestras acciones diarias son las protagonistas de generar los cambios más notorios en nuestra salud, se trata simplemente de responsabilizarnos a través de las elecciones diarias que hacemos. Como GreenMarine nos lo ha dicho: las cosas buenas vienen con pequeños cambios. Y en este caso, en nuestras manos está el evitar e incluso revertir los efectos secundarios a través de pequeños cambios en nuestros hábitos de vida. Aquí te comparto una lista de tips para evitar o desintoxicarte del glifosato.


1. Identificar los alimentos con la mayor cantidad de glifosato


Es importante mencionar que la presencia del glifosato no se detiene en las frutas y verduras. Este ingrediente también se encuentra en alimentos procesados. A continuación te comparto una lista de productos de la industria contaminados con glifosato. Lo que me produce asombro, es que muchos de ellos, por desconocimiento, se emplean para alimentar niños y niñas de pequeña edad.


Esta lista, no exhaustiva, es resultado de un estudio realizado por Detox Project en varios alimentos:

  • Cheerios (Originales y Honey Nut)

  • Wheaties

  • Trix

  • Annie’s Gluten Free Bunny Cookies Cocoa & Vanilla

  • Kellog’s Corn Flakes, Raisin Bran, Special K, Frosted Flakes

  • Kashi Organic Promise, Soft Bake Cookies, Oatmeal, Dark Chocolate

  • Cheez-It Original y Whole Grain

  • Ritz Crackers

  • Triscuit Crackers

  • Oreo Original, Double Stuf Chocolate Sandwich Cookies, Double Stuf Golden Sandwich Cookies

  • Stacy’s Simply Naked Pita Chips (Frito-Lay)

  • Lay’s: Kettle Cooked Original

  • Doritos: Cool Ranch

  • Fritos (Original) (100% Whole Grain)

  • Goldfish crackers original (Pepperidge Farm), crackers colors, crackers Whole Grain

  • Little Debbie Oatmeal Cream Pies

  • Oatmeal Cookies Gluten Free

  • 365 Organic Golden Round Crackers

  • Back to Nature Crispy Cheddar Crackers


Otros cultivos comunes, según estudios de Friends of the Earth Europe:

  • Soya / Soja

  • Germen de Soya / Soja

  • Semilla de algodón

  • Grano de maíz

  • Sorgo

  • Cebada y hierbas tipo pastos

  • Lenteja

  • Maíz Dulce

  • Remolacha azucarera


2. Evitar esos alimentos

Quizás te preguntes ahora, ¿y cómo hacer esto, si llevo tanto tiempo consumiendo estos alimentos?. Primero, como un amable recordatorio, el cuerpo humano no está diseñado para procesar alimentos ultra-procesados y menos genéticamente modificados. ¿Dónde está el contenido nutricional de un doritos o cheetos, por ejemplo? Además de generar adicciones, simplemente no nutre, es como consumir un desecho y luego querer estar saludable. Otro tipo de alimentos a evitar, son las avenas de cocción rápida, e incluso algunos tipos de granola empacada. Mi recomendación es siempre ir a lo básico, preparar la granola en casa, hacer chips de vegetales, por ejemplo. Hay múltiples opciones, sólo hay que ¡explorar la creatividad!



Fuente: propia, ejemplo de una alimentación basada en plantas.


La forma más funcional es llevar una alimentación y estilo de vida alineado con el organismo, una alimentación basada en plantas o biocompatible. Que la energía necesaria para digerir no supere la energía disponible. Una fórmula es ver que tan cansados y/o pesados nos sentimos después de comer.


3. Favorece el consumo de productos, frutas, verduras certificadas orgánicas


Un punto aclaratorio es que libre de OGM no quiere decir orgánico. Libre de trasngénicos u OGM, quiere decir que la semilla no ha sido genéticamente modificada, sin embargo, puede igual acarrear el uso de pesticidas y herbicidas. Cuando las frutas y verduras son certificadas 100% orgánicas, esto conlleva que la semilla no ha sido genéticamente modificada y que no hay uso de pesticidas, herbicidas, ni fertilizantes de origen sintético.


Aunque de igual manera se ha evidenciado la presencia de glifosato en algunos cultivos orgánicos, es mucho mejor evitar otro tipo de contaminantes como pesticidas y fertilizantes de origen sintético, que se acumulan en el cuerpo en forma de metales pesados. Recuerda que todo lo que conlleva un químico es absorbido fácilmente por las plantas y luego acumulado como desecho tóxico en el organismo.


Existe una categoría de frutas y verduras clasificados como los "12 sucios" (dirty dozen), que están altamente contaminados con pesticidas, herbicidas, otros que el glifosato. Estos alimentos recomiendo consumir de manera orgánica, ya que los agentes químicos penetran profundamente en ellos. Estos son:


  • Frutos rojos, como fresas, arándanos, frambuesas: se trata del alimento más contaminado por pesticidas.

  • Espinacas: tiene un alto contenido en permetrina (DDT), una sustancia química que se utiliza como insecticida.

  • Kale o col rizada: como mínimo posee 2 pesticidas.

  • Nectarina: tras algunos estudios se clasificaron 15 plaguicidas.

  • Manzana: contenido de hasta 31 pesticidas diferentes. Elimina la piel si las consumes no orgánicas.

  • Uvas: se encontraron 5 pesticidas en promedio en cada grano.

  • Durazno o melocotón: esta es una de las frutas que aunque las laves y peles, mantiene un alto contenido de pesticidas.

  • Cereza: cada vez este cultivo está más y más contaminado.

  • Tomates: muy presente en las cocinas, sobretodo de la dieta mediterránea, pero atención, escoge aquellos orgánicos!

  • Papas. Un pesticida en particular, chlorpropham, constituye la mayor parte de los detectados en las patatas.

  • Pera: puede llegar a contener en cada pieza hasta 49 pesticidas diferentes.

  • Apio o conocido también como céleri: muy utilizada en los caldos vegetales.

  • Extra: pimiento y pimiento picante: 33 pesticidas en una sóla pieza.


4. Piensa en comprar directamente del agricultor


Esto además de crear un vínculo humano más estrecho, reduciendo la necesidad de grandes corporaciones intermediarias donde no sabemos lo que sucede con los alimentos, en muchos casos también te puede asegurar un producto realmente libre de glifosato y pesticidas. Recuerda que muchas personas pueden decir que sus productos son orgánicos por el simple hecho de que creen que agricultura local significa orgánico. Lo cuál no es cierto.


Fuente: propia. Mercado de agricultores en Nápole, Italia.


5. Limpia y desinfecta tus frutas y verduras antes de consumirlas


Se recomienda lavar con abundante agua fresca primero. Luego lavarlos, ya sea con bicarbonato o con vinagre blanco. Yo prefiero el bicarbonato para algunos, y el vinagre para otros, como por ejemplo, la lechuga. Después de remojar los alimentos, se lavan nuevamente con agua fresca.


1. Agua con bicarbonato

En una proporción de 1 cucharada por 2 tazas de agua, sumerge las frutas y verduras por un tiempo mínimo de 15 minutos.


2. Agua con vinagre

Por 1 taza de agua fresca utiliza 1/2 taza de vinagre blanco. Remojar por mínimo 20 minutos.


6. Hora de remover estos agentes del cuerpo


Existen algunos super alimentos y suplementos que desintegran la molécula del glifosato haciendo más fácil de desechar por el organismo. Recomiendo que este tipo de alimentos y/o suplementos, no sustituyan lo recomendado anteriormente. Es decir, la idea no es llenarse constantemente de contaminantes y luego querer que un super alimento o suplemento haga el resto. Esto es complementario. Debemos sanar la relación con nuestro cuerpo y no exigirle más de lo que puede, sobretodo llevando un ritmo y estilo de vida acelerado y con mucho estrés.


1. Biome Medic, mi favorito.

Este super alimento producido por Purium USA, es 100% orgánico, y además compuesto de frutas y vegetales, no hay alimentos procesados. Además de contribuir a la desintoxicación del glifosato y metales pesados, contribuye a mejorar la flora intestinal. Dato importante, es el único super alimento aprobado por el Detox Project como eficaz en la eliminación del glifosato.


2. Chlorela

Es una alga verde que se ha demostrado científicamente, que permite desintoxicar el cuerpo de metales pesados. Además aporta vitamina B12 y es un gran líado para fortificar el sistema inmune. Sólo asegúrate que sea orgánico.


3. Gingko Biloa

Se ha descubierto que esta antigua hierba es un poderoso protector contra la toxicidad del glifosato.


4. Probióticos y prebióticos

Es necesario para restaurar los daños en la flora bacteriana ocasionados por el glifosato y otros pesticidas.


5. Ajo

No es un super alimento, clasificado como tal. Pero sus propiedades medicinales conocidas de hace miles de años, lo hacen entrar en una categoría de "super" alimento. Posee altas cantidades de vitamina C y antioxidantes, y además ayuda a aumentar el sistema inmune. Sus antioxidantes ayudan al cuerpo a eliminar los radicales libres y metales pesados.




Los pesticidas y las toxinas ambientales representan un problema cotidiano que requiere soluciones diarias, construir y mantener hábitos de vida. Sobretodo porque los niveles de exposición van en aumento. La mejor defensa contra este ingrediente oculto en nuestros platos, es prevenir la ingesta y además apoyar al cuerpo con desintoxicantes naturales y seguros que además proveen otros beneficios adicionales a la salud y bienestar a largo plazo.


“La información hace visible lo "oculto", mientras que nuestra sabiduría interior y el implementar conductas de vida, le dan luz y transforman lo oculto”. - Karla Méndez

Espero que este artículo sea de tu utilidad. Y no dudes en dejarme saber tus comentarios y/o preguntas.


¡Que tengas un maravilloso día!

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